viernes, 7 de noviembre de 2014

DERMATITIS ATOPICA

En nuestro post de hoy vamos a hablar de la dermatitis atópica, esta  se debe a una reacción (similar a una alergia) en la piel, que lleva a hinchazón y enrojecimiento continuos. Las personas con dermatitis atópica pueden ser más sensibles debido a que su piel carece de ciertas proteínas.

La dermatitis atópica es más común en bebés y puede comenzar incluso ya a la edad de 2 a 6 meses. Muchas personas lo superan con el tiempo a comienzos de la vida adulta.

Los siguientes factores pueden hacer empeorar los síntomas de la dermatitis atópica:
  • Alergias al polen, el moho, los ácaros del polvo o los animales
  • Resfriados y aire seco en el invierno
  • Resfriados o la gripe
  • Contacto con materiales irritantes y químicos
  • Contacto con materiales ásperos como la lana
  • Piel reseca
  • Estrés emocional
  • Resecamiento de la piel por tomar muchos baños o duchas o nadar con mucha frecuencia
  • Enfriarse o acalorarse demasiado, al igual que cambios súbitos de temperatura
  • Perfumes o tintes agregados a las lociones o jabones para la piel

Los efectos en la piel pueden ser:
  • Ampollas que supuran y forman costras.
  • Piel seca en todo el cuerpo o áreas de piel con protuberancias en la parte de atrás de los brazos y al frente de los muslos.
  • Secreción o sangrado del oído.
  • Áreas de piel en carne viva por el rascado.
  • Cambios en el color de la piel: más o menos color con respecto al tono normal de ésta.
  • Enrojecimiento o inflamación de la piel alrededor de las ampollas.
  • Áreas gruesas o con apariencia de cuero, llamadas liquenización, lo cual puede ocurrir después de rascado o irritación prolongados.

La picazón intensa es común y puede comenzar incluso antes de que la erupción aparezca. La dermatitis atópica a menudo se denomina "picazón que produce salpullido", porque la picazón comienza y luego aparece el salpullido o erupción en la piel como resultado del rascado.

En cuanto a los cuidados de la dermatititis:
  • Es conveniente utilizar cremas emolientes, que hidratan y permiten regenerar la estructura de la piel que, en muchos casos, se encuentra alterada en las afecciones cutáneas.
  • Tras la ducha, la crema debería ser aplicada por todo el cuerpo, ya que un paciente atópico puede desarrollar los eccemas en cualquier momento. Es mejor utilizar un jabón de pH ácido; y es preciso alcanzar un perfecto equilibrio en lo que a una buena higiene respecta, ya que tan contraindicada está la higiene excesiva como su escasez.
  • Al secar la piel es mejor hacerlo suavemente, especialmente durante un episodio de eccema, procurando no frotar, y utilizar toallas suaves que no generen una reacción en la piel.
  • En general, es siempre importante que el paciente se mantenga alejado de aquellos productos, sustancias, alimentos o tejidos que pueden predisponerle a sufrir un nuevo brote. Algunos alimentos ricos en histamina (fresas, frutos secos, marisco...) pueden, en niños muy sensibles, desencadenar un brote. Ciertos tejidos, como la lana; y un ambiente seco y caluroso (sobre todo si hay aire caliente) también pueden provocar un episodio o exacerbar uno ya existente.
  • Evite los cambios súbitos en la temperatura corporal y el estrés ya que puede causar sudoración que no es beneficiosa para la dermatitis.


Espero que les haya sido útil nuestra entrada de hoy y mañana continuaremos hablando sobre la dermatitis en concreto de la dermatitis seborreica.

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